Uno, dos y tres, solo tres personas para que empiece la cuenta atrás, solo tres personas, para tirarme por ese tobogán que algunos le tienen miedo, antes de tirarme, me explican como tengo que posicionarme y que no debo hacer. Al sentarme en aquel escalofriante tubo por el que desciende agua, me entró un pánico indescriptible, algo como un subidón de adrenalina que quieres soltar cuanto antes, y ya por fin, me tiro, no puedo abrir los ojos ni mover los pies, siento como si todos mis músculos y huesos se descolocasen y el corazón me late a mil por hora, y ya por fin el final de la luz del túnel que esperas ansiado. ¡pufs! el choque contra el agua me avisó de que ya pasó el peligro. Estaba en la piscina mareado y con ganas de repetir la sensación.
viernes, 15 de junio de 2012
Efecto kamikase
Uno, dos y tres, solo tres personas para que empiece la cuenta atrás, solo tres personas, para tirarme por ese tobogán que algunos le tienen miedo, antes de tirarme, me explican como tengo que posicionarme y que no debo hacer. Al sentarme en aquel escalofriante tubo por el que desciende agua, me entró un pánico indescriptible, algo como un subidón de adrenalina que quieres soltar cuanto antes, y ya por fin, me tiro, no puedo abrir los ojos ni mover los pies, siento como si todos mis músculos y huesos se descolocasen y el corazón me late a mil por hora, y ya por fin el final de la luz del túnel que esperas ansiado. ¡pufs! el choque contra el agua me avisó de que ya pasó el peligro. Estaba en la piscina mareado y con ganas de repetir la sensación.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario